Artículo de Isidro Toro Pampols
Es lugar común hablar de la crisis política en nuestro mundo globalizado. Se intenta arroparnos con un manto conceptual que nos plantea una proposición sin salida. Pretenden agobiarnos con una lógica insalvable, algo así como la siguiente estrofa: “ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio. Contigo porque me matas, sin ti porque me muero”.
El proceso de globalización no sólo ha restado soberanía a los estados nacionales, fenómeno que ha sido sacralizado por una literatura analítica de las ciencias políticas originada en algunas universidades y medios de comunicación, subvencionadas por las grandes empresas trasnacionales interesadas en la mundialización bajo su óptica, que incluye desvirtuaciones en la «Agenda 2030» a la que, con rítmico acompañamiento, han secundado centenares intelectuales, particularmente latinoamericanos. Igualmente, ha provocado una creciente crisis de mecanismos de representación y legitimidad democrática.






